LOS COMIENZOS DE LA BODEGA*
En 1972, Luis Álvarez Fiol cursaba el octavo
grado en el Colegio Marista. Como presidente de la clase, tenía
a cargo levantar fondos para las actividades que se llevarían a
cabo durante el transcurso del año. Su proyecto principal
consistió en establecer un fondo pro-beca para sufragar los
gastos de la educación de un niño en el Colegio.
Luis no quería que el recaudo fuese a base de la tradicional
venta de anuncios, por lo que consultó co su madre, Irma, quien
le ayudó a organizar una innovadora campaña de navidad. Esta
consistía en la distribución de unos boletos con el nombre de
las tiendas o establecimientos que se habían brindado a cooperar.
Cuando las personas realizaban una compra en una de las
localidades, escribía el total de la compra en un boleto y lo
entregaba en la caja. El 15 de enero, las tiendas participantes
sumarían la cantidad escrita en los boletos y le enviarían al
Colegio Marista un donativo en proporción a las ventas
conseguidas por la campaña.
Uno de los establecimientos participantes fue Méndez & Company,
Inc. Como en ese entonces no existía el concepto de vender vinos
y otros licores de forma individual, dado a que se distribuía
únicamente “por cajas”, con la ayuda de unas amigas, Irma
estableció en el sótano de su casa la “primera bodega de Méndez”.
Allí, en 1972, se comenzaron a confeccionar las primeras
canastas de vinos y otros licores para ser vendidas “casa por
casa”.
“En enero, recogiamos la mesa de ping pong y cada cual para su
casa. En las navidades de ’80 se nos pidió que nos quedaramos el
año entero, y así lo hicimos. Bernard Chapard, gerente de
exportación de Vueve Clicquot Ponsardin, fue quie convenció a
Carlos Álvarez para que el concepto de La Bodega se mantuviera
todo el año. Carlos habló con José ramón Álvarez, y en noviembre
de 1981 inaguró La Bodega de Méndez”.